25 de abril de 2011, OKC
Ya llego. Mi tarjeta de residente permanente (valida para dos años, renovables). Con mi huella dactilar impresa, como en los buenos tiempos. Con esto termina mi proceso de acreditación administrativa en EEUU. Este ‘status’ me otorga casi los mismos derechos que un ciudadano norteamericano, excepto el voto.
Resulta curioso, pero esta tarjeta se puede conseguir por sorteo. Todos los años, el gobierno norteamericano sortea 50.000 tarjetas de residencia entre ciudadanos de todo el mundo que deseen emigrar a los Estados Unidos. Se rellena una solicitud y se envía por internet. Las probabilidades de que te toquen son escasas ya que se presentan millones de solicitudes, pero ahí es donde interviene la suerte. Solo quedan excluidos los ciudadanos de los países que ya están ampliamente representados en USA (la mayoría de los de Hispanoamérica, China, India, Vietnam, Reino Unido…). Existe un sistema de cuotas por regiones del mundo para garantizar diversidad entre los ganadores. Es un programa que se denomina de ‘diversificación migratoria’. Desde España se puede participar, así que si alguien lo quiere intentar… Animo, el único requisito es tener el Bachiller.
Al principio, el hecho de que se otorgaran por sorteo me parecía cómico pero con el tiempo he pensado que si el sorteo es realmente limpio, quizá sea el mejor sistema.

28 abril 2011 a las 19:28 |
Me ha pasado lo mismo, en un principio me ha sonado a chiste, luego no deja de tener su lógica
4 mayo 2011 a las 6:15 |
Wait, does this mean you got a green card? (The translation software’s results for this post are unclear.)